BIOGRAFÍA DE LA ELI

Elisa Gálvez Espinace

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Compartimos parte de la historia y mirada de nuestra candidata.

“Si la mujer también tiene voz, hay que ocuparla” (Eli)

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Elisa Gálvez Espinace, mujerzota de ojos alegres, pero calmos al mismo tiempo; cuenta con una sonrisa espontánea para todo el mundo, independiente de la situación “porque si es difícil, más ganas hay que ponerle, pues!”.

Nace en Providencia y a los 6 años ya está habitando en nuestra comuna de Colina. El interés político surge desde su profesión, desde el anhelo de ayudar, de querer comprender al otro ya que en conversaciones ella cuenta: “mi palabra favorita en la vida es comprender… es una inquietud tan recurrente, de todos los días y con todas las personas; creo que es lo que siempre me ha hecho crecer… ¿Cómo ayudaría a los demás como terapeuta si no comprendo al otro? ¡Necesito saberlo todo!”, nos declara entre risas, esta bella mujer.

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Su familia, padre y madre principalmente, daba muestras a Elisa de que la vida era estable y la llenaba de confianza

. Vivió momentos y atesora recuerdos buenísimos junto a ellos; recuerdos de familión compartiendo, de años de unión sin nubes grises y menos, negras.

No obstante, nos cuenta la vecina Eli, de una semana para otra los días se nublan, las tardes se alargan y la casa queda desprovista de madre… “la amo y la valoro muchísimo, hoy la quiero como siempre”, son las palabras de Elisa Gálvez al hacer presente su historia con tanto ripio, tan llena de baches, tan imperfecta como la de muchos de nosotros.

Obviamente la Eli se nos inquieta, apura el parpadeo y mira hacia todas partes, buscando de qué más hablar… es muy natural, si ella quiere estar bien siempre y para todos.

Eso es un poco de nuestra Elisa Ester Gálvez Espinace, la mujerzota de ojos calmos de 38 años, un hijo llamado Giovanny, su pequeña hija Sofía y un novio que la supera en edad y la iguala en empuje y entusiasmo.

La vecina desea ser la emprendedora de vidas para todos los que habitamos en la comuna de Colina, ya que ella sabe sacarle partido a los malos momentos y se maneja en esto de torcerle el brazo al destino; la vecina pretende, con la autorización y permiso de la comunidad colinana, hacer resurgir nuestro municipio rescatando todo lo bueno de las gestiones anteriores y añadiendo el valor humano, sencillo y justo que nos merecemos todos los que aquí vivimos y nos ganamos limpiamente la vida.

“Si la mujer también tiene voz, hay que ocuparla”, nos replica Elisa Gálvez quien tiene toda la intensión de llegar a la alcaldía de Colina con su voz femenina muy potente; ella desea hacerse cargo de todos, los habitantes de este territorio algo golpeado y seco; ella, la que a veces siente inseguridad, como todos ante tamaño desafío, pero que confía en que este proyecto mira hacia un futuro solidario, comprensivo y protector.

Nos emocionamos cuando nos mira fijamente y repite:

“¡Yo sé que podemos!”.

(Texto de Cynthia CAbello Orellana)